En una frase
HTTP Monitor no recopila, no transmite y no vende información. Todo lo que procesa se
queda en el navegador donde está instalada, y el autor no tiene ninguna forma de
acceder a ello.
El resto del documento existe porque una extensión que intercepta tráfico ve cosas
delicadas, y conviene que sepas exactamente qué ve, dónde queda y cuánto dura.
Responsable
HTTP Monitor es desarrollada y publicada por Jesús Andrés Correal Ortiz,
desarrollador independiente, con domicilio en Colombia. Para cualquier asunto
relacionado con esta política:
jesusandrescorreal@gmail.com.
Por qué la extensión ve tu tráfico
La función de la herramienta es mostrarte y dejarte modificar las peticiones HTTP que
hace una página: eso exige, por definición, poder leerlas. No es un efecto secundario
del diseño, es lo que la herramienta hace.
El alcance lo decides tú. La extensión trae de fábrica el alcance restringido: mientras
no agregues un sitio a la lista, no actúa en ninguna página. Tampoco intercepta nada
mientras el interruptor principal esté apagado.
Qué se procesa y dónde queda
Dentro de los sitios que habilitas, la extensión puede leer y guardar localmente: la URL
completa, el método, los encabezados de petición y respuesta —incluidos los de
autorización y las cookies que el navegador envíe—, el cuerpo de la petición, el cuerpo
de la respuesta, el código de estado y las marcas de tiempo.
Un detalle que conviene conocer: las llamadas capturadas de una pestaña
se eliminan cuando cierras esa pestaña. No es una limitación pendiente de resolver, es
deliberado — un registro que sobrevive a la pestaña que lo generó es un registro que
nadie va a volver a mirar y que sí puede filtrarse. Si necesitas conservarlo, exporta el
archivo HAR antes de cerrar.
Lo que no ocurre
-
Ninguna transmisión. La extensión no envía datos a servidores del
autor ni a terceros. No existe tal servidor.
-
Ninguna analítica. No hay telemetría, ni estadísticas de uso, ni
informes de errores automáticos, ni identificadores de instalación.
- Ninguna cuenta. No hay registro, ni inicio de sesión, ni perfil de usuario.
-
Ninguna sincronización. Tu configuración no se replica entre
dispositivos ni se sube a la nube del navegador.
- Ninguna publicidad y ninguna venta o cesión de información a terceros.
-
Ningún código remoto. Todo lo que la extensión ejecuta viene dentro del
paquete que instalaste. No descarga scripts ni se actualiza por fuera de la tienda.
Las únicas peticiones de red que la extensión origina son las que tú disparas
explícitamente: reenviar una llamada capturada o enviar una petición que compusiste. Van
al destino que tú escribiste y a ningún otro.
Información sensible
Al inspeccionar tráfico real, en la pantalla van a aparecer credenciales, tokens de
sesión, cookies y datos personales de las respuestas de tu aplicación. La extensión los
muestra porque para eso la abriste, y los trata siempre en tu equipo: decodifica los
tokens localmente para mostrarte su contenido y señala datos personales en los cuerpos
para advertirte, sin enviar nada a ninguna parte para hacerlo.
La consecuencia práctica es tuya: cuidado con la pantalla compartida y con los
archivos que exportes. Un HAR de una sesión real contiene los encabezados de
autorización tal como viajaron.
Permisos y para qué se usan
Modo profundo, y por qué pide el permiso de depurador
El modo profundo conecta el depurador del navegador a una pestaña para alcanzar lo que las
otras capas no ven: la navegación misma, cada subrecurso de cada marco, el tráfico de los
trabajadores de servicio y los cuerpos de respuesta reales de todo eso.
Ese permiso aparece en la instalación y sabemos que es el aviso más intimidante que puede
mostrar una extensión, así que aquí está el argumento completo en lugar de una línea.
Leer el cuerpo real de una respuesta que la extensión no originó sólo es posible a
través del depurador. Ninguna otra interfaz del navegador lo permite: la de
observación de peticiones entrega encabezados pero nunca contenido, y la de reglas de red
no ve cuerpos en absoluto. Sin ese permiso, el contenido que devolvió una navegación, un
subrecurso o un trabajador de servicio queda fuera de alcance — que es justamente lo que
hay que mirar al depurar una aplicación web progresiva o una página renderizada en el
servidor.
Y aun así: nunca se conecta por su cuenta. Lo enciendes tú, pestaña por
pestaña, desde la configuración. Se desconecta al apagarlo, al cerrar la pestaña o
cuando el navegador termina la sesión, y mientras dura, el navegador muestra su propio
aviso de que esa pestaña está siendo depurada. Nada de lo que lee sale de tu equipo.
El permiso no puede pedirse más tarde, sólo al instalar: el navegador no admite el permiso
de depurador entre los que una extensión solicita en el momento de usarlos. Que aparezca en
la lista no significa que esté en uso — mientras no lo enciendas, no hay ninguna sesión de
depuración abierta.
Scripts que tú escribes
Las reglas admiten un script y unos ganchos de depuración, escritos por ti, que se
ejecutan dentro de la página interceptada para decidir qué responder. Ese código es tuyo:
no se envía a ninguna parte, se guarda con la regla en tu equipo y sólo corre en las
páginas que habilitaste. Como corre en el contexto de la página, puede leer lo que la
página ve — trátalo con el mismo criterio que aplicarías a un fragmento pegado en la
consola del navegador.
Archivos que exportas
La extensión puede escribir archivos que descargas a tu equipo: un HAR de las capturas,
una colección de Postman y la configuración completa. Los genera localmente y los entrega
al gestor de descargas del navegador; no los sube a ninguna parte.
Al exportar la configuración, los valores marcados como secretos se sustituyen por un
marcador antes de escribir el archivo, para que compartir un escenario no implique
compartir una credencial. La exportación de capturas no hace esa
sustitución: un HAR es un registro fiel de lo que ocurrió, encabezados de autorización
incluidos. Compártelo con ese criterio.
Cómo borrar todo
- Las capturas de una pestaña: el botón «Limpiar», o cerrar la pestaña.
-
Una regla o un perfil: eliminarlo desde la interfaz, con la
confirmación que pide antes de borrar.
-
Absolutamente todo: desinstalar la extensión. El navegador elimina su
almacenamiento local y su base de datos interna, y con ellos toda la configuración y
cualquier captura pendiente. No queda nada en otra parte, porque nunca hubo nada en
otra parte.
Menores de edad
Es una herramienta de desarrollo de software y no está dirigida a menores de 13 años. No
se solicita ni se procesa deliberadamente información de menores.
Este sitio web
El sitio que estás leyendo es estático: no usa cookies, no incorpora analítica, no carga
recursos de terceros y no tiene formularios. La única cosa que guarda en tu navegador es
la preferencia de tema claro u oscuro, en el almacenamiento local, y sólo si pulsas el
botón.
Como cualquier sitio, el proveedor de alojamiento puede registrar las solicitudes que
recibe —dirección IP, fecha, página pedida y agente de usuario— para operar el servicio y
protegerlo de abuso. Ese registro lo maneja el proveedor conforme a sus propias
políticas; el autor no lo utiliza para perfilar visitantes.
Cambios en esta política
Si una versión futura de la extensión cambiara la forma en que trata la información, esta
política se actualiza antes de publicar esa versión, y la fecha de vigencia del
encabezado lo refleja. Un cambio sustancial —por ejemplo, cualquier envío de datos fuera
de tu equipo, que hoy no existe— se anunciaría además en las
notas de versión.
Contacto
Escribe a jesusandrescorreal@gmail.com
para ejercer cualquier derecho sobre tus datos, reportar un problema de privacidad o
preguntar cualquier cosa de este documento. Como la extensión no envía información a
ninguna parte, el autor no dispone de datos tuyos que rectificar o suprimir: lo que exista
está en tu equipo y bajo tu control.
Esta política se rige por la legislación colombiana, en particular la Ley 1581 de 2012 y
sus normas reglamentarias sobre protección de datos personales.